La venta de armas en España se ha duplicado y esto está sucediendo durante un supuesto gobierno Progresista Gervasio Sánchez
InSurGente (J.L).- El fotógrafo Gervasio Sánchez presentó hoy en el Instituto Cervantes de Madrid la exposición 'Vidas minadas', que recoge un centenar de imágenes sobre los efectos de las minas antipersona en diferentes partes del mund
o. La muestra, que se inaugura el próximo miércoles y que permanecerá abierta en la institución hasta el 27 de enero, se xhibirá también en París en 2008 coincidieno con el 60 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Uno de sus protagonistas es Sokheurm Man, indonesio de 25 años que en 1996 perdió una pierna por culpa de una mina y acompañó hoy al fotógrafo en la presentación de esta exposición. "Iba al colegio con un amigo y por el camino vimos una mina que él recogió para que la desactivara un militar. Se le resbaló de las manos y estalló al golpear con el suelo. Mi amigo murió y a mi la explosión me arrancó la pierna derecha", explicó este joven, quien desde entonces recorre el mundo pidiendo ayuda para poner fin a un tipo de arma que cuesta tres euros construir pero 750 destruir. En la imagen, una de las fotografías de Gervasio Sánchez.
Bottup/ inSurGente.-
Pregunta.- Salvador, Nicaragua, Guatemala, Perú, Croacia, Kosovo, Bosnia, Ruanda, Afganistán…hace poco Irak, has sido testigo de la peor condición humana, ¿Qué hace que un hombre pueda mantener esa fortaleza e integridad durante todos estos años, en concreto 25 años como reportero de guerra, en los que te sumergiste en los terribles conflictos de esos países y continuar en la brecha de la información, continuar denunciando?
Respuesta.- Continúo informando porque considero que el periodismo es uno de los soportes básicos en que una sociedad debe apoyarse para conocer lo que está sucediendo en el mundo. Podría haber tirado la toalla hace mucho tiempo, pero existen personas en algunos medios de comunicación que saben el valor de este trabajo y me tratan con respeto, y no sólo a mí, sino a las víctimas. Soy simplemente un intermediario y estoy obligado a darles voz.
P.- -Hace poco te sumergiste en Irak. Una guerra que está ocupando todos los medios de información posible cosa que no pasa con otras guerras y cada vez se profundiza menos en las víctimas, y más en las estadísticas, ¿Estamos dejando de lado la faceta humana de la información?
" Continúo informando porque considero que el periodismo es uno de los soportes básicos en que una sociedad debe apoyarse para conocer lo que está sucediendo en el mundo" ... "Soy simplemente un intermediario y estoy obligado a darles voz"
R.- La verdad es la primera víctima de la guerra. Como es muy difícil encontrar la verdad de una guerra, lo mejor es situarse al lado de las víctimas. Porque cuanto más cerca estás de ellas, más conoces la verdad de la guerra, del conflicto y sus causas. Desde que empecé a trabajar me interesa mostrar cómo repercute un conflicto armado en la población civil.
He realizado reportajes de fotografía de combate, artículos meramente informativos desde el punto de vista del armamento militar, pero lo más impactante que he hecho en mi vida periodística es contar historias basadas en hechos vividos por las víctimas.
Es cierto que muchos medios de información, los más importantes del mundo, creen que las guerras son repetitivas, emiten reportajes absurdos con reacciones políticas absurdas que poco aportan y consideran las guerras como meros espectáculos. No lo son. Cuando voy a Irak intento mostrar a las víctimas de guerra y sus consecuencias. Y te diré algo más, son más creíbles estas historias y estos reportajes que las chorradas que muchos medios de comunicación se empeñan en sacar por ejemplo en los programas del corazón.
"Suelen llamarme jóvenes estudiantes o periodistas recién licenciados. Yo les digo que la guerra no tiene nada de aventura, nada de excitante. Todo lo contrario, es una experiencia terrible donde sistemáticamente se violan los derechos humanos"
P.- ¿Qué recomendarías a los nuevos periodistas que quieran emprender su futuro como reporteros de guerra?.
R.- Suelen llamarme jóvenes estudiantes o periodistas recién licenciados. Yo les digo que la guerra no tiene nada de aventura, nada de excitante. Todo lo contrario, es una experiencia terrible donde sistemáticamente se violan los derechos humanos. Si su idea es ir a la guerra para sentirse realizado y ganar premios le recomiendo que no vaya. Aunque yo también tuve hace tiempo 20 años y los comprendo…
P.- Leí muy sorprendida unas palabras tuyas en el libro “Vidas minadas, cinco años después” que decían “Creo con pasión en mi trabajo y considero que la obligación de un periodista es documentar los horribles hechos que se producen a lo largo y ancho de este mundo injusto, pero muchas veces tengo serias dudas sobre si este trabajo sirve de algo..” ¿Sigues replanteándote la utilidad de tu excelente labor periodística?
R.- Era más una provocación. Continúo realizando proyectos como el que presentaré en el Instituto Cervantes de Madrid el próximo 27 de noviembre la misma temática de las minas antipersona y sus consecuencias entre la población civil. Pero no me preocupa si entran 100 o 1000 personas. Tampoco si se conmueven ante el dolor ajeno porque quien no siente nada cuando ve sufrir al Otro lo mejor es que vaya a buscar al psiquiatra a buscar una explicación. Lo que me interesa es que hará o no hará esa persona cuando abandone el lugar de la exposición. Si reaccionará o no.
P.- Después del tratado de Ottawa de 1997, donde 122 Estados firmaron "La Convención sobre Prohibición, Uso, Almacenaje, Producción y Comercialización de Minas Antipersona y su Destrucción" fue un pequeño avance pero hoy en día se sigue mutilando y asesinando impunemente, por poner un ejemplo, en la pasada guerra de Israel y El Líbano, donde sólo Israel arrojó el 90% de las bombas racimo en últimos tres días de guerra según la ONU, ¿Cómo se puede explicar esta desidia Internacional, cómo acabar con esto Gervasio?